Ayunar I - Jerarquía Hormonal

Ayunar I - Jerarquía Hormonal

 

Lo primero que debes saber a la hora de considerar ayunar como mujer es que las hormonas aumentan y disminuyen a lo largo de todo el ciclo. Esto es importante saberlo ya que tanto a nivel emocional, físico, como a nivel de metabolismo, apetito, antojos, tu cuerpo reaccionará diferente debido a estos cambios.

Existe una jerarquía hormonal, haciendo que cada hormona influya en gran medida en el rendimiento de la siguiente hormona. Conocer los efectos que cada una de estas hormonas tiene en tu estado de ánimo, sueño, motivación, energía, apetito y capacidad para ayunar será life changing.

La parte divertida de ayunar como una mujer es que estás a punto de conocer bien estas hormonas y ser consciente de tus fases y lo que el cuerpo puede hacer por ti.

Principales hormonas en nuestro ciclo

Debemos de tener en cuenta las tres principales hormonas que aumentan y disminuyen mensualmente: estrógeno, progesterona y testosterona. Mientras que un hombre puede ayunar de manera similar todos los días del mes, las mujeres debemos prestar atención a cuatro momentos distintos dentro de nuestro ciclo mensual.

Entiende la jerarquía hormonal

El poder de nuestra jerarquía hormonal es lo primero:

La hormona oxitocina puede calmar el cortisol. Los picos de cortisol provocarán aumentos en la insulina, y los aumentos en la insulina tienen un efecto directo sobre tus hormonas sexuales: estrógeno, progesterona y testosterona. Cuando ayunamos, debemos prestar mucha atención a cómo todas estas hormonas se influyen mutuamente.

Tenemos dos áreas en tu cerebro, el hipotálamo y la glándula pituitaria, que equilibran todas las hormonas en tu cuerpo. El hipotálamo recibe información hormonal de tus órganos endocrinos y utiliza esa información para decirle a la glándula pituitaria qué hormonas debe producir. Luego, la glándula pituitaria toma esa instrucción y envía una señal hormonal de vuelta a tu órgano endocrino para indicar qué hormonas aún son necesarias.

Aquí es donde entra en juego la jerarquía. Tu hipotálamo debe decidir qué hormonas necesita tu cuerpo en mayor cantidad y cuáles debe apagar. Cuando el hipotálamo recibe señales de cortisol, le dice a la glándula pituitaria que hay una crisis. La glándula pituitaria modula el metabolismo de la glucosa enviando una señal al páncreas para que se prepare porque la glucosa está a punto de ser liberada por los tejidos. El páncreas responde aumentando la producción de insulina.

Insulina

Cuando la insulina aumenta en el cuerpo, esa señal regresa al hipotálamo, que le dice a la glándula pituitaria que detenga la producción de estrógeno y progesterona porque la crisis aún está en marcha. Desde un punto de vista evolutivo, no hay necesidad de procrear cuando hay una crisis en curso, por lo que estas hormonas sexuales se vuelven innecesarias.

Aquí vamos viendo cómo funciona la jerarquía. El cortisol inicia toda la cascada de respuestas hormonales. Si sabes que tienes mucho estrés, debes saber que es el principal causante de desequilibrios en la insulina y las hormonas sexuales, por lo que debes enfocarte primero en la parte superior de la cadena hormonal.

Aquí tu mejor aliado es la oxitocina, la hormona que está en la cima de la cadena hormonal. En el momento en que el cerebro recibe la señal de oxitocina, apaga el cortisol, lo que lleva a una mejor gestión de la glucosa, una reducción en la insulina y un re-equilibrio de las hormonas sexuales. Una hormona clave devuelve todo el sistema al equilibrio.

Si una mujer está bajo cantidades crónicas de estrés junto con resistencia a la insulina, equilibrar sus hormonas sexuales será prácticamente imposible. Cuando una mujer descubre herramientas para equilibrar el estrés, la insulina y sus hormonas sexuales, finalmente verá un cambio en estas condiciones. Y es aquí donde estas en güüt hands 🙂

Cortisol

Controlar el estrés, sin duda, es más fácil decirlo que hacerlo.

Las mujeres a menudo enfrentan desequilibrios hormonales durante o después de períodos de estrés crónico, donde los niveles de cortisol suben significativamente. Este aumento de cortisol va a indicar al cuerpo aumentar los niveles de azúcar en sangre, en teoría para prepararse frente a una respuesta de defensa. El organismo se adapta a este aumento de azúcar indicando al páncreas a producir más insulina, lo cual es desfavorable, ya que el cortisol puede elevar la insulina tanto como una porción de torta.

Este aumento de insulina desencadenado por los picos de cortisol puede dificultar la pérdida de peso en situaciones de alta tensión. Además, los picos continuos de cortisol que hacen que se eleve la insulina agotan la producción de hormonas sexuales. La combinación de estrés crónico y una dieta desequilibrada dificulta el equilibrio de estrógeno, progesterona y testosterona. El estrés no solo puede afectar tus metas de pérdida de peso, sino que también impacta negativamente en la producción de hormonas sexuales, haciendo crucial abordar estas cuestiones para equilibrar tus hormonas.

¡Pero te traemos una buena noticia! Ayunar teniendo en cuenta tus fases no solo puede ayudarte a deshacerte de los efectos negativos que el cortisol en tu cuerpo, también puede mejorar la producción de neurotransmisores que te calman, ayudándote a combatir mejor el estrés.

Ten en cuenta que hay una hormona clave que detendrá el cortisol en seco y romperá este ciclo crónico de estrés. En la cima de la jerarquía se encuentra una hormona poderosa que puede equilibrar todas las demás hormonas que se encuentran debajo —> la oxitocina.

Oxitocina

Cuando produces oxitocina, tus niveles de cortisol disminuirán, equilibrando tus niveles de insulina y llevando a una mejor producción de hormonas sexuales. Es posible que conozcas la oxitocina como la hormona del amor. Obtienes una dosis de oxitocina al abrazar, hablar con tu mejor amiga, reír, acariciar a tu perro, sostener a un bebé, decir "te quiero", estar en un estado de gratitud, acurrucarte, tener relaciones sexuales, meditar, hacer yoga, recibir un masaje, tener conversaciones profundas y significativas con personas, en fin, cosas que te hagan feliz y te den paz.

Como mujer, necesitas mucha oxitocina, más que los hombres. Algo MUY importante es que la oxitocina está en la cima de la jerarquía, lo que significa que tiene el poder de equilibrar todas tus otras hormonas. La oxitocina tiene un efecto directo en el hipotálamo de tu cerebro. Cuando la oxitocina está presente, le dice a tu cerebro que estás segura y amada y que la crisis ha terminado. El cerebro responde cesando la producción de cortisol.

 

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